
Se había dudado de nuestro estilo. El propio entrenador rival afirmó después del primer round que tener la posesión no significaba jugar mejor, sin duda espoleado por un empate con el que no contaba. Había visto reforzados sus planteamientos rácanos con el triunfo en la final copera. Pero alguna vez el Dios del fútbol tenía que apiadarse del que lo pone todo en el asador para hacer de este deporte un espectáculo, un arte. Y ha sido esta noche. La noche en la que, a pesar de las bajas (la de Iniesta, último golpe a nuestra filosofía), a pesar de las dudas, a pesar de todo, ganó el que más se lo mereció, el que más lo intentó, el que más lo buscó. El que tuvo ¡un 78%! de posesión. Un escándalo, en campo contrario, en unas semifinales de la UEFA Champions League.
El Ave Fénix siempre renace de sus cenizas. Fue un duro golpe perder hace una semana, pero los campeones lo son porque saben levantarse. A mí no me quedaba ninguna duda de que estos jugadores lo harían. Nadie mejor que el Messías, el enviado de ese Dios del fútbol, para resucitar a este equipo en el tercer Clásico. Al tercer día, como Jesucristo en la religión católica. Fueron a ver el ataúd y sólo encontraron el Santo Grial, la sábana que envolvía su cuerpo. Sabia lección para los que se preparaban de antemano para buscar nuestro cadáver, masacrado a patadas en los 210 minutos anteriores (y en la noche de hoy, también, porque las entradas de Arbeloa, Pepe y Marcelo fueron criminales).
Antes de continuar, un inciso: las declaraciones en la rueda de prensa posterior de José Mourinho demuestran varias cuestiones: que es un ser despreciable, que no sabe perder y que tiene una gran memoria selectiva. Se le han "olvidado" en su relación particular de errores arbitrales varios que en los que fue favorecido: falta de Terry sobre Puyol en el cuarto gol del Chelsea cuando él lo entrenaba; fuera de juego de Diego Milito clamoroso en el 2-1 el año pasado ante el Inter; y penalti sobre Alves no pitado en el mismo encuentro. En lo que a mí respecta, la roja a Pepe no sólo es justa, sino que llega incluso demasiado tarde. El de Setúbal pasa, pues, a ingresar en ese club que él mismo creó ayer de entrenadores que critican decisiones correctas de los árbitros...
La victoria, por supuesto, hay que dedicársela, además de a los que mueren con nuestra apuesta futbolística, a Pep Guardiola. El míster dio ayer un golpe en la mesa. Le regaló "su" Champions particular, la de las ruedas de prensa, a Mou. Pero ayer mismo empezó a ganarle la otra. Enseñando a sus futbolistas que con la verdad y la honestidad se puede ir a cualquier sitio. Que éramos pocos, pero muy buenos. Siete campeones del mundo y el ganador de los dos últimos Balones de Oro, más el mejor lateral derecho del mundo, más el capitán de la selección argentina... Y uno que se ha batido el cobre desde el principio hasta el final: Seydou Keita. Sombrerazo para el partido que se ha marcado el de Mali.
Ninguno se iba a amilanar por más regimiento de cagómetros, eurocanguelos y chorradas varias que prepararan los de la central lechera, otrora caverna mediática. Supongo que hoy tampoco habrán aprendido la lección, que estarán esperando el más mínimo resbalón de Pep para volver a atizarle. No interesa que siga al frente de nuestro equipo. Porque Pep, tú sí que es "El Puto Amo".
0-1: Messi: http://www.cope.es/tiempo-de-juego/audio-gol-de-messi--real-madrid-0-barcelona-1-113054
0-2: Messi: http://www.cope.es/tiempo-de-juego/audio-gol-de-messi--real-madrid-0--barcelona-2-113055